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19 de junio de 2013

Balance turístico de dos años 2011-2013 en Salamanca

La consabida crisis y el orgullo de la clase política ha servido para que en los dos últimos años Salamanca haya perdido un nivel turístico conseguido a los largo de 10 años, quizás algo más, concretamente desde que fue nominada para ser ciudad europea de la cultura en la segunda mitad de los años 90.
Desde ese momento se fue fraguando un entramado cultural que tuvo su explosión en el año 2002 y su prolongación a lo largo de los años con diferentes actividades como la celebración del evento Plaza Mayor de Europa en el año 2005 y el Festival Internacional de las Artes que tuvo ese año su  debut con un tipo de espectáculos que dejó boquiabiertos tanto a los foráneos como residentes en la ciudad.
Las infraestructuras culturales albergaban espectáculos de todo tipo y exposiciones que eran capaces de no dejar indiferente al público que las visitaba, generando debate entre la pequeña comunidad que cada poco tiempo visitaba cada uno de estos espacios, animados por precios populares y la calidad de las propuestas, consiguiendo con ello que viniera público para visitar Salamanca con motivo de estos espectáculos, un turismo de calidad y fuertes recursos económicos que dejaba su dinero en la ciudad, beneficiándose el comercio y la hostelería de la misma.
Por poner un ejemplo en una buena exposición que hiciera el DA2, antiguo Centro de Arte Contemporáneo de Salamanca, el número de personas de otras provincias que lo visitaban llegaba en los casos menores a las 2000 visitas por ciclo expositivo, un considerable número que como decimos pernoctaba en la ciudad.
Ahora mismo el panorama es desolador en este aspecto, el referido Museo prescindió de su director y los técnicos que le ayudaban y perdió por completo su identidad para convertirse en una sala de exposiciones al gusto político, es decir sin posibilidad de debate,  el Centro de Artes Escénicas se usa lo menos posible porque cuesta dinero encender la calefacción o el aire acondicionado, el Teatro Liceo solo programa obras de gira y actividades para escolares, el FACYL se ha entregado a una empresa de música que ha hecho el último año un minifestival para salir del paso y que ha sido un rotundo fracaso ante la falta de público y medios para llevar a cabo lo que representa un Festival Internacional de las Artes.
En conclusión Salamanca ha perdido todo el potencial de un tipo de turismo de alto poder adquisitivo que se interesa por la cultura y que busca este tipo de actividades, incluso habiendo crisis. Y todo se ha desmantelado en tan solo dos años, parece increíble pero ha sido fácil. La excusa como siempre ha sido la crisis, pero es mentira, con buenas ideas se puede suplir el poco dinero, lo que ha ocurrido es un cambio en el modelo cultural que tenía la ciudad y un paso atrás de más de 20 años en lo que a esta materia se refiere, apostando por un turismo de monumento, que pernocta en la ciudad lo menos posible y por las despedidas de soltero, que dejan dinero en los bares de copas y dan una imagen indescriptible a la ciudad cualquier fin de semana.
Consecuencia, hoteles y hostales de Salamanca ahogados y con bajada general de precios para intentar atraer algo de público y no tener que cerrar su puertas.
Este es el balance los dos últimos años a nivel cultural y turístico, a nivel de empleo lo dejamos para otro día porque nadie de los que deberían han movido un dedo por hacer que alguna empresa tuviera interés por instalar su negocio en la ciudad, eso si por salir en la foto e inaugurar un banco que se había roto en uno de los parques de Garrido en eso si, en ese tipo de cosas hay mucho interés, porque si sales en la prensa cada día da impresión de que estas haciendo algo, cuando lo que haces después de desmantelarlo todo es huir hacia adelante.

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