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4 de junio de 2013

El medallón de Francisco Franco en la Plaza Mayor de Salamanca

Los pabellones de la Plaza Mayor de Salamanca están dedicados cada uno de ellos a diferentes personajes históricos relacionados con la historia de España o de la propia ciudad, en un principio tenían previsto dedicar un pabellón a los reyes de España, otro a descubridores y conquistadores, un tercero a santos y el último a escritores. De estos cuatro proyectados solo llegaron a realizarse los dos primeros, los otros dos durmieron el sueño de los justos por falta de recursos económicos y se han  llenado últimamente de forma aleatoria y con poco sentido en cuanto a los personajes representados en ellos, a veces al capricho de los dirigentes más que por cuestiones históricas.
Pero sin duda uno de los más polémicos que existen es el medallón que representa a Francisco Franco y que se encuentra en el Pabellón de los Reyes. Decimos polémico porque cada poco tiempo o coincidiendo con alguna fecha señalada, los no partidarios le tiran pintura encima y el Ayuntamiento lo tiene que limpiar cada dos por tres debido a la animadversión que para algunos representa la citada escultura (me viene a la memoria que el primer año de instauración de la Inquisición, solo en Andalucía en número de condenados por la institución fue de 16.000 personas, pero no veo gente que le tire pintura a los Reyes Católicos, cuya medalla también se encuentra en el mismo pabellón entre los reyes de Castilla y los reyes de España).
Existe una razón para la presencia de este medallón en ese lugar y es que al comienzo de la guerra civil y cuando las tropas iban avanzando Salamanca se convirtió en los primeros meses en la capital del bando nacional antes de que el gobierno en pleno se trasladara a Burgos, junto a ello hay que recordar que Franco fue nombrado en una finca cercana a Salamanca Generalísimo de los ejércitos al cual se unía el cargo de Jefe del Estado, esto ocurrió el día 29 de Septiembre de 1936, en principio el cargo tenía límite e iba a ser solo mientras durara la guerra, creando de esta forma un mando único de la parte militar y la parte civil, aunque el límite en este momento entre las dos es muy débil.
De manera que como el nombramiento tuvo lugar en Salamanca para conmemorar este hecho se encargo al escultor Miguel Huerta que realizara una medalla que adornara la plaza mayor. Y así lo hizo este escultor tan poco conocido, representando a Franco bastante joven, todavía con cierto pelo en la cabeza (como sabemos Franco era calvo) que no había perdido debido a su juventud.
Los que analizan todo desde un punto de vista político nunca comprenderán este tipo de razones pero la historia está ahí para todos y aunque intentemos borrarla los hechos sucedieron como se acaba de indicar. Quizás no debemos estar muy orgullosos de monarcas como Carlos IV o Fernando VII o por supuesto de Francisco Franco, pero forman parte de la historia de España, igual que la época de la guerra civil y la dictadura.

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