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3 de julio de 2013

Unamuno pronuncia la frase "Venceréis pero no Convenceréis"

Millán-Astray
Esta frase se pronuncia en uno de los episodios mas conocidos del comienzo de la Guerra Civil en Salamanca durante la apertura del curso del año 1936 que tuvo lugar en el Paraninfo de la Universidad el día 12 de Octubre, que coincidía con la fiesta de la hispanidad o el "día de la raza" como se denominaba en ese momento.
Mas que analizar los discursos que se pronunciaron ese día y que pueden seguirse en el siguiente enlace, nos interesa analizar alguna de las frases que se pronuncian por los principales protagonistas, el rector vitalicio de la Universidad, Miguel de Unamuno, y el general del ejército franquista, Millán-Astray.
Unamuno había pasado la mayor parte de su vida en Salamanca donde arribó gracias a la obtención de una cátedra de griego, fue el encargado de proclamar la república desde el balcón de ayuntamiento el 14 de Abril de 1931 y se había presentado concejal por una coalición de republicanos y socialistas, apoyó el alzamiento pensando que eso iba a regenerar una España en declive, pero pronto se dio cuenta de las intenciones de unos y otros y la barbarie que suponía la guerra con asesinatos masivos en los primeros meses.
A eso se refería Unamuno principalmente en su discurso de apertura de curso, la creación de dos españas claramente separadas por la ideología no iba a hacer avanzar el país sino acrecentar el odio entre hermanos por los crímenes cometidos durante la guerra, su frase parece una premonición de lo que iba a suceder, una sola idea y un solo pensamiento al servicio de la dictadura. Y España enfrentada por cuestiones ideológicas y nacionalismos que perviven hasta nuestros días, en ese momento porque ven una oportunidad para desgajarse de España y en este momento porque los complejos de entonces hacen que no se sea lo suficientemente firme en el cumplimiento de la ley y la constitución.
Frases como "Viva la muerte" están fuera de cualquier comportamiento ético, aunque quizás debamos recordar que el general Millán-Astray, héroe de guerra que había perdido un brazo y uno de sus ojos a consecuencia de las heridas que le causó la guerra de Marruecos, fue junto a Francisco Franco el creador de uno de los cuerpos de élite del ejercito español, nos referimos a la legión, uno de cuyos lemas que cantan en su himno es: "soy el novio de la muerte", quizás para personas formadas en este espíritu la vida tiene tan poco valor que cualquier idea peregrina sirve para morir por ella.
"Muera la inteligencia" es otra de las perlas rebuznadas por Millán-Astray, es lo mismo que decir que las ideas o los intelectuales están fuera del pensamiento único y nos referimos a los que hacen avanzar la cultura, a los que aportan ideas para concienciar de la situación actual del mundo, a aquellos que con su trabajo descubren novedades que dan la posibilidad de tener una vida más fácil. Quizás los nervios le llevaron a pronunciar este tipo de frase, sin realmente analizar lo que decía no el lugar donde estaba, la cuna del conocimiento de todo el país ya que la Universidad de Salamanca es la más antigua de España, tras su fundación en el año 1218.
Unamuno tuvo que salir a trompicones rodeado por varios grupos de personas que alzaban la mano saludando al aire. Gente que no se daba cuenta que las personas cuentan más que las ideas. Estas solo han traído al mundo la destrucción y la muerte, cuando lo importante son las personas y no los movimientos de masas que se arropan en el anonimato para cometer atrocidades en nombre de lo que sea o de quien sea.
Al rector vitalicio le quedaba poco tiempo de vida y su afrenta no quedó sin pena, fue destituido de su cargo 12 días después por orden directa de Franco y permaneció bajo arresto domiciliario durante el resto de su vida, ya que nos dejó en Diciembre de ese mismo año a la edad de 72 años.
Unamuno saliendo rodeado tras su discurso en la Universidad de Salamanca

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