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26 de agosto de 2013

Las zonas verdes de Salamanca


Salamanca nunca ha disfrutado de una amplio bagaje de zonas verdes, los parques han sido escasos y de un tamaño muy reducido, unidos en ocasiones durante la noche a la marginalidad, aunque en los últimos años se ha hecho esfuerzos por aumentar las zonas verdes y de ocio para los ciudadanos.
Recuerdo mi primer viaje a Londres y como allí pude comprobar que cada dos calles había un pequeño parque para el vecindario, eso sin contar con los parques grandes que estaban integrados en la estructura de la ciudad, haciendo un gran contraste entre la arquitectura y este tipo de lugares. Bien es cierto que allí no hace falta regar ya que el agua cae constantemente del cielo y ese mantenimiento no es necesario.
En mi primer viaje a Estados Unidos el recuedo que tengo de las ciudadades que pude visitar era el verde, no solo en los parques, sino en diferentes zonas de la ciudad, el cesped estaba a la orden del día en un momento en que en las ciudades españolas no se utilizaba para nada.
Quizás los dos únicos parques con los que contaba Salamanca eran el de la Alamedilla y el del Campo de San Francisco, no excesivos en tamaño y con poca variedad de especies arboreas, nada comparable con otras zonas u otros países. 
Las nuevas zonas verdes, también para el uso de la gente que visita Salamanca, han tenido que construire en los extrarradios de la ciudad, asociadas al deporte como el parque deportivo de la Aldehuela, situado al lado del rio Tormes y cerrado desde hace más de dos años en una restauración con poco sentido que ha privado a todos los salmantinos de poder disfrutar del mismo bien para pasear o practicar cualquiera de los deportes que allí tenían lugar: futbol, baloncesto, frontenis, rugby, tenis de mesa, tenis o simplemente acercarse a las piscinas. Por ahora sin próxima fecha de apertura.
Otro de los lugares de recreo es el Parque de Huerta Otea donde se realizan en verano talleres infantiles, este parque tiene la particularidad de tener especies de cientos de arboles diferentes que pueden seguirse en un pequeño recorrido para ser contemplados.
Tambien se abren espacios verdes en las nuevas zona de expansión del a ciudad, pequeños jardines acompañados de cesped y algnos árboles. Nada comparado con un gran pulmón o una zona de ocio y relax, sino pequeñas pinceladas que dan colorido a una ciudad demasiado dorada en ocasiones, pìenso ahora en el Claustro del Convento de las Dueñas y cuyo contraste con el verde le da e imprime un nuevo carácter.

1 comentario:

  1. Vergonzoso lo de La Aldehuela, lo diré mil veces y no me canso.

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