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7 de octubre de 2013

La Sala de Santo Domingo acogerá una exposición permanente de Venancio Blanco

Hace unos días conocíamos la noticia de un nuevo ataque cultural a la ciudad de Salamanca perpetrado por los responsables del consistorio y Fundación de (cultura entre paréntesis) y Saberes.
La Sala de exposiciones de Santo Domingo de la Cruz, dejará de tener una programación nueva cada ciertos meses y pasará a ser un lugar para exposición permanente del escultor Venancio Blanco, que es un artista con cierto mérito y al cual no negamos la posibilidad de que la ciudad le reconozca de esta manera.
La noticia no esta confirmada, pero de llevarse a cabo, sería un nuevo paso atrás en otro de los edificios que fueron representativos del momento en que Salamanca fue Capital Europea de la Cultura. Desde entonces, es decir el 2002, ha mantenido una programación estable acogiendo algunas exposiciones de gran renombre como la de Auguste Rodin, Jan Fabre o Steven Klein.
Pero transformar el edifico en una exposición permanente sería la muerte del edificio tal como lo conocemos, porque como ya afirmábamos en nuestro post Entretenimiento y ocaso cultural en Salamanca, una exposición permanente puede atraer algo de público el primer mes, pero Salamanca es una ciudad limitada y si el público ya lo ha visto no va a volver nunca más, con lo que pasado ese periodo inicial, el número de visitantes comenzará a descender de forma abrumadora, hasta dejar prácticamente desierto el edificio.
Seguro que alguien muy listo ha hecho cuentas y resulta que con la maniobra se ahorra unos euros que le vienen muy bien para seguirle sonriendo al alcalde, pero es un hecho más que consuma la muerte definitiva del entramado cultural de la ciudad. El que no lo vea esta ciego, el que no lo denuncie es un pelota.
Nada tenemos contra Venancio Blanco, nos parece un artista interesante, su cristo presentado para la cofradía del yacente de la misericordia y luego rechazado nos parece una obra muy interesante por su diferente planteamiento iconográfico, pero los turistas no van a visitar masivamente su exposición porque vienen a ver la rana o a disfrutar de una buena borrachera promovida desde las altas esferas. El público de Salamanca se agota pronto porque es una ciudad pequeña e indudablemente la Sala de Santo Domingo no cuenta con la situación de otros edificios como la Casa Lis ni tiene un euro ni personas capaces de hacer una programación semidecente.
Una pena y un nuevo atraco, ¿cuantos años ha retrocedido Salamanca en materia cultural en tan solo dos y medio? Nosotros pensamos que mas de 20, quizás treinta. El próximo paso cerrar definitivamente el DA2 o el Liceo que tanto esfuerzo costó restaurar y dotar de programación.

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