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27 de noviembre de 2013

Influencias en el Cimborrio de la Catedral Vieja de Salamanca

El cimborrio de la Catedral Vieja, conocido como la Torre del Gallo, es un raro ejemplo dentro de la arquitectura románica hispana, no por la forma sino por la decoración exterior que se muestra extraña a cualquier otra que tiene lugar en la arquitectura románica de la península Ibérica.
Bien es cierto que este tipo de cúpulas no es exclusivo de la ciudad de Salamanca ya que hay otras dos ciudades que construyen sus edificios en el mismo momento y que cuentan con una obra similar, se trata de la Catedral de Zamora, que sería el edificio que se construye en primer lugar y La Colegiata de Toro, cada una con sus pequeños matices y decoraciones que las hacen iguales pero también diferentes y fáciles de distinguir.
Una característica común a los tres edificios es que existen dos cúpulas, una exterior y una interior, ambas estarían separadas por unos centímetros de arena y guijarros, en Salamanca son unos 15 centímetros aproximadamente, esto se aprecia perfectamente en la cúpula de Salamanca ya que la forma interior semeja los gajos de una naranja abierta, mientras que la cúpula exterior tiene forma de punta de lanza y, como hemos indicado, remata en una veleta con forma de gallo, que es un símbolo cristológico.
Se quieren ver dos influencias en este tipo de cúpulas, por un lado una oriental que tendría su reflejo en la Iglesia de Santa Sofía en Constantinopla, cuya gran cúpula sobre pechinas tiene semejanzas con la de estos ejemplos citados. Pero lo cierto es que la actual Turquía está demasiado lejos para que un arquitecto de la zona se desplace a España en esa época sin motivo aparente. La cúpula tiene sus semejanzas con Santa Sofía pero esta teoría no nos convence mucho.
Si es más factible una influencia francesa en la construcción, recordemos que estas zonas despobladas de Castilla se repoblaron con gente de origen francés (en la ciudad de Salamanca es muy común el apellido Martín entre la gente originaria de la ciudad), es muy posible que algún arquitecto que hubiera venido a hacer el camino de Santiago proveniente de nuestro país vecino pudiera haber realizado estas obras. Si nos fijamos en las torres laterales de la Iglesia de Santa María la Grande de Poitiers (Notre Dame le Grand) nos daremos cuenta que el escamado que remata las cúpulas es igual que el que se utiliza en los cimborrios del Duero, esa forma tan particular de decorar al exterior de la cúpula que hace tan particulares a estas construcciones realizadas en la transición del siglo XII al XIII.
Gracias a Ieronimus esta decoración puede contemplarse en primer plano, ya que se puede subir para contemplar frente a frente esta magna obra románica que tenemos en Salamanca.

Fachada principal de la Iglesia de Nuestra Señora la Grande de Poitiers

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