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9 de diciembre de 2013

Málaga como modelo de ciudad cultural





Mientras el resto de ciudades españolas han descartado de sus presupuestos cualquier atisbo de cultura que pudiera quedar en ellas, hay una ciudad en España que contrariamente al resto está apostando por la cultura como modelo de negocio turístico alejado de otros tradicionales como puede ser el turismo de monumento o el turismo de playa. Nos referimos a la ciudad de Málaga.
Debemos recordar que Málaga es la sexta ciudad más grande de España y que tanto ella como otras ciudades de su provincia son tremendamente conocidas entre los europeos por ser un lugar de vacaciones o residencia habitual para jubilados principalmente de nacionalidad británica. El buen clima durante todo el año hace posible que casi 300.000 británicos estén asentados en la zona.
Pero parece que para el alcalde de Málaga esto no es suficiente y, alejada la ciudad del circuito turístico de monumento, ha decidido poco a poco apostar por el turismo cultural de calidad, con diferentes eventos y contenedores que puedan atraer público a la ciudad, en una posición que hemos defendido desde este blog desde el momento de su nacimiento.
Es decir Málaga está haciendo lo contrario de lo que ha hecho Salamanca, que tuvo un momento en el que apostó por el turismo cultural del calidad, para abandonarlo por completo en los dos últimos años, obviando los contenedores culturales o reduciéndolos a su mínimo uso, perdiendo con ello un público con alto poder adquisitivo, que se desplaza desde otras ciudades y gasta mucho más dinero que el turismo de bocadillo y autobús, que siempre anda con prisa por marcharse a otra ciudad y cuyo consumo y gasto es mínimo. Pero todo esto es normal porque donde no hay es imposible sacar y a los responsables del ramo eso es lo que les ocurre.
En Málaga, donde también hay crisis como en todas las ciudades, en vez de cerrar han abierto, así tenemos el Museo Picasso con múltiples actividades, el CAC, centro de arte contemporáneo con una gestión semiprivada a cargo de Fernando Francés, pero con una programación decente y adecuada a sus expectativas, hace un par de años abrieron la sede de la colección Thyssen en la ciudad y ahora han llegado a un acuerdo para que la ciudad sea subsede del Museo Pompidou de Paris con un acuerdo en el que ceden un mínimo de 70 obras emblemáticas del museo parisino y una gran exposición al año, en u  tipo de gestión semiprivada que evita responsabilidades al ayuntamiento en la programación de este contenedor. A ello hay que sumar otras actividades que se desarrollan en la ciudad y que no han parado de crecer en los últimos años, me refiero al Festival de Cine de Málaga que se ha convertido en referente de la costa mediterránea.
Malaga es el ejemplo de que un modelo de ciudad cultural es posible, de que el recorte en cultura lo único que propicia es la ruina, el apolillamiento y envejecimiento de la ciudad que lo acomete, anquilosada en sus piedras y encerrada en un ombligo lleno de ranas y arcos de la plaza mayor.


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