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4 de junio de 2014

Tras las huella de Diego de Siloe en Salamanca

Diego de Siloe es una de las figuras claves del Renacimiento español, fue arquitecto y escultor. Su padre fue Gil de Siloe, escultor que había venido de los Países Bajos para residir en España y trabajar principalmente en la provincia de Burgos, donde se conservan grandes obras de su talla como por ejemplo el retablo de la Cartuja de Miraflores o los sepulcros de los reyes Juan II de Castilla e Isabel de Portugal o el hermano de Isabel la Católica, el príncipe Alfonso.
Diego de Siloe es reconocido como uno de los arquitectos más renacentistas que tuvimos en España, un renacimiento clásico, puro, más italiano, una vez superado el inicial plateresco. Recordemos que Diego de Siloe tras su etapa de formación en Burgos junto a su padre va a tener un tiempo de formación en Italia, concretamente en Nápoles, donde asume los postulados del renacimiento clásico. Tras él todavía se vivirá otra fase del renacimiento con la obra de San Lorenzo del Escorial y la obra del arquitecto Juan de Herrera.
Se conservan dos obras realizadas por Diego de Siloe en Salamanca, dominaba tanto la arquitectura como la escultura y conservamos una obra de cada una de estas disciplinas en Salamanca.
El primer edificio es el claustro del Colegio Fonseca, también conocido como el Colegio de los Irlandeses, un claustro que servía para distribuir las habitaciones de esta residencia universitaria, que inicialmente fue programada como colegio para niños pobres. Superpone, con una gran elegancia, arcos de medio punto en la parte inferior y arcos rebajados en el piso superior, reduciendo la decoración al mínimo, solo se incluyen algunas medallas con modelos de sabios que puedan orientar a los estudiantes que iban a vivir en esa residencia. Mantiene el patio alguna de las características de los patios salamantinos, como son las escaleras de tres tiros y la presencia de un pozo en la parte central del mismo.
Por otro lado la escultura que conservamos de Diego de Siloe en Salamanca es un sepulcro que se encuentra en la Iglesia de la Asunción, aunque todo el mundo en Salamanca conoce esta iglesia como el Convento de las Ursulas. Se trata del sepulcro de Alfonso II de Fonseca que falleció en el año 1512. La tumba está realizada en mármol, material que Diego de Siloe había aprendido a trabajar en Italia ya que los escultores españoles tenían dificultades con los materiales duros, acostumbrados como estaban a trabajar en madera de forma habitual. Quizás su padre que hizo trabajos en alabastro pudo orientarle también en esta tarea.


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