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20 de julio de 2014

El turismo en Salamanca durante el verano

La mala capacidad y la inacción de los regidores de la ciudad ha llevado a que Salamanca tenga una amplia dependencia de los estudiantes. Los negocios de la ciudad, orientados en gran parte a este público, ven como al llegar el verano, las tiendas se quedan vacías y sus ventas descienden considerablemente en este periodo del año.


De los 38.000 estudiantes que aportan los dos universidades de la ciudad, más o menos la mitad, unos 16.000 son de otras ciudades o pueblos de la provincia o provincias cercanas a la capital charra. Estas bajas se notan de forma considerable una vez que llega un periodo de vacaciones, es decir, no solamente en verano, sino en periodos como Navidad o Semana Santa.
Estas bajas podrían suplirse con los estudiantes extranjeros que acuden cada año para realizar cursos de español en la ciudad. El número de estudiantes extranjeros durante el verano puede ser de 2.000, como vemos muy lejos de la cifra habitual de estudiantes que se quedan en la ciudad.
Esta cifra también podría paliarse con el turismo que visita la ciudad, ya que en los meses de verano 200.000 personas acuden a Salamanca. Pero, como ya hemos visto en varias ocasiones, se ha incentivado un turismo de bocadillo, que no apuesta por la cultura, ni por la pernoctación, ofreciendo alternativas para que el turista decida pasar la tarde o la noche en la ciudad, con lo que la gran mayoría ven lo que quieren y se marchan.
Este tipo de turismo se ve sustituido en los meses de invierno por las despedidas de soltero, un turismo de muy baja calidad y nulo gasto económico ya que la mayoría de estas despedidas están pactadas antes de la llegada de estas personas a la ciudad.
La falta de empresas que den continuidad a una población joven que acaba sus estudios y tiene que salir en busca de trabajo a otras poblaciones, además de una posibilidad desaprovechada, hace que exista una fuerte brecha entre la población joven y los ancianos, que son los que predominan en la ciudad cuando llegan estas fechas. Unos ancianos que no hacen el mismo tipo de compras que la población estudiantil, con lo que negocios de hostelería, sobre todo bares de pinchos y bares de copas o discotecas, librerías, fotocopiadores o incluso autoescuelas sufren un descenso del 80% en la caja realizada durante los meses de verano.

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