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27 de agosto de 2014

La antigua biblioteca de la Universidad de Salamanca

La biblioteca que nosotros contemplamos actualmente no es la original que tenía la Universidad cuando se construyo el edificio histórico a principios del siglo XVI. En un principio la biblioteca se situaba en el lugar donde hoy se encuentra la capilla de la Universidad , protegida por uno de las pinturas más interesantes de finales del siglo XV realizada por Fernando Gallego. Una obra que representaba las diferentes constelaciones y signos del zodiaco en un momento complicado para este tipo de representación debido al poder de la iglesia y su influencia.


Por tanto la biblioteca se modificó y cambió de lugar en el siglo XVIII y ahora podemos contemplarla en el primer piso del claustro de la Universidad.
Para llegar a ella tenemos que subir por una escalera de tres tiros, algo que es muy típico de los palacios salmantinos del siglo XVI, ya que este tipo de escalera se conserva en lugares como la Casa de las Conchas, el Palacio Fonseca o el Convento de San Esteban, monumentos coetáneos al edifico de la Universidad.
Tenemos que contemplar la biblioteca a través de una mampara de plástico, ya que la visita de los turistas y la respiración, con el aumento de temperatura que significa, deteriora las páginas de los libros.
Allí están ordenados por temas y no por autor y colocados en diferentes armarios que fueron realizados en el siglo XVIII para albergarlos, es una de las vistas mas interesantes de la ciudad de Salamanca, no cabe duda. Pero la mayoría de los libros que podemos contemplar en los armarios son del siglo XVI en adelante. La fundación de la Universidad es del siglo XIII y existen otros libros anteriores a los que podemos ver que se encuentran protegidos en una habitación frente a la mampara. Sobre todo libros escritos a mano, joyas de las cuales se conservan muy pocos ejemplares, libros escritos sobre pieles de todo tipo, desde animales recién nacidos a otros con algo más edad, multitud de incunables, libros religiosos como una Torá de la época, libros con los primeros mapas que se realizaron tras el descubrimiento de América, maravillosas miniaturas y dibujos de diferentes ciudades de Europa. Una delicia para el que quiera disfrutar con este derroche de cultura y saber.
Claro que la visita a la Biblioteca de la Universidad no puede realizarla todo el mundo, hay que solicitar un permiso por parte de un profesor de la Universidad para poder acceder a este lugar, donde uno de los bibliotecarios nos muestra alguno de estos ejemplares que acabamos de comentar.
Pero los libros no son solo para exponer o mostrar al público sino para poder consultar e investigar. Existe una sala donde esto puede hacerse y donde solicitar, con el visto bueno de un profesor, los libros que se conservan en la biblioteca, con la finalidad de realizar memorias de grado o tesis doctorales. Se solicita el libro deseado y el bibliotecario accede a la biblioteca para buscarlo y recogerlo una vez que finaliza la jornada de estudio.


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