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17 de septiembre de 2014

Los problemas de alquilar una habitación por días

En los últimos tiempos se ha puesto de moda un concepto de viaje que se realiza de forma diferente a lo que se hacía habitualmente. Por un lado hay gente que pone a disposición de sus huéspedes una o varias habitaciones de su casa para alquilar a personas durante unos días de estancia. También hay personas que disponen de un piso o un apartamento y al tenerlo sin uso deciden alquilarlo durante unos días a un persona que se encuentra de paso o realizando turismo en esa ciudad o pueblo.
Por otro lado tenemos personas que quieren realizar su viaje de forma diferente y no tener que pagar una cantidad elevada por pernoctar en una ciudad, buscan compañía, alguien que les explique donde deben ir y que deben ver y pagar menos en una buena ubicación que lo que pagarían en un hotel o un hostal barata.

Aplicaciones como Airbnb sirven para conectar a este tipo de personas con intereses comunes, unas en alquilar y otras por residir por unos días en este tipo de viviendas. Los comentarios mutuos sirven para informar de los buenos y malos huéspedes y también acerca de los anfitriones.
Pero este tipo de actividad esta en cuestión ya que se duda si es legal el alquiler de una habitación con este tipo de aplicaciones. En Barcelona el sector hostelero ha presionado al gobierno autonómico que ha multado de forma fuerte a la aplicación Airbnb por el tipo de actividad que realiza, mientras en Madrid se ha cambiado la ordenanza y para poder alquilar una habitación de este tipo se exige una estancia mínima de 5 días.
La plataforma indica que ellos no se preocupan si los anfitriones pagan sus impuestos o no lo hacen, pero que recomiendan que lo hagan y liquiden lo correspondiente en cada país. Estamos seguro que el porcentaje de personas que liquidan sus impuestos por este tipo de actividad es ínfimo sino nulo.
Para alquilar una habitación de forma legal hay que realizar un contrato que esta regulado por el código civil indicando la duración que tendrá ese contrato, en el contrato se indicará exactamente la habitación, precio y forma de pago, duración, servicios incluidos y si se puede o no subarrendar la habitación. El inquilino no puede desgravar no ocurre lo mismo con el arrendatario que tiene suculentas ventajas fiscales tanto si tiene hipoteca como si ya no dispone de ella.
Claro que resulta complicado regular esta actividad y estamos pensando en el número de estudiantes extranjeros que viven con "familias" españolas, los cuales lo que hacen es alquilar una habitación individual o doble y dar tres comidas diarias al extranjero que paga una cantidad mensual por ese servicio que varía entre 600 y 700 euros mensuales. Barcelona ciudad en conflicto por este tipo de actuaciones es posible que disponga en un solo mes de 10.000 estudiantes extranjeros, la cuestión es si este tipo de alquileres se realizan de forma legal o por el contrario no se declara. Imaginemos el número de estudiantes extranjeros que puede haber en España a lo largo de un año en diferentes semestres y cursos de verano. ¿Este tipo de actividad como puede calificarse? ¿Que opina el sector hostelero de este tipo de prácticas?
El consumo colaborativo esta de moda, la gente encuentra ventajas de todo tipo, es más rápido, más barato, más cómodo y disfruta de muchas más ventajas que sectores tradicionales que deben adaptarse para ofrecer nuevas ventajas a sus usuarios que no contratan sus servicios porque otros le ofrecen un producto mejor.

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