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12 de octubre de 2014

La explosión cultural del barrio de Oeste en Salamanca

En los últimos años, coincidiendo con el cambio de alcalde en el ayuntamiento, hemos vivido en la ciudad de Salamanca un desmantelamiento de todo el entramado cultural, que hizo de esta ciudad, un referente en este tipo de turismo que, como ya hemos visto en otras ocasiones, atrae un público de calidad y alto poder adquisitivo, que gasta su dinero pernoctando en la ciudad, cuando se le ofrecen actividades distintas a los circuitos culturales unidos al turismo monumental.


Este ayuntamiento despreció por completo todo ese entramado, mandando a la calle a muchas personas vinculadas a la cultura y dejando bajo mínimos cualquier atisbo que tuviera que ver con una actividad cultural, entregando además en manos de personas no profesionales las decisiones sobre los espectáculos culturales que debían hacerse en la ciudad, guiados en muchos casos por criterios económicos y de ahorro, mas que por criterios de calidad.
Todo ello ha servido para que se produzca un terrible descenso en  el número empleos relacionados con este tipo de turismo que coincidiendo con esta legislatura se han reducido en un 25% respecto a los que había hace cuatro años. Un tema para hacérselo mirar. 
Y es que aunque la gente piensa que la cultura no sirve o no vende, da tanto trabajo o mas que cualquier otra actividad porque implica muchos sectores productivos del tejido social, quizás más que otras actividades que se consideran imprescindibles y que también sufren los mismos recortes. Apostar por la cultura es sinónimo no solo de buena imagen (algo que Salamanca ha perdido por completo en el contexto español) sino también de creación de empleo.
La apuesta del consistorio ha sido por el turismo de borrachera, unido a la nochevieja universitaria y las despedidas de soltero, ambas actividades ofrecen una imagen lamentable de la ciudad en su proyección exterior y su segunda apuesta por el turismo de bocadillo, que ni siquiera come o pernocta en la ciudad. Así nos va.
Pero cuando tu, que has monopolizado por interés político, toda la cultura en Salamanca, la abandonas a su suerte, las actividades culturales surgen solas, porque es una necesidad, una demanda de la sociedad que no puedes anular por mucho que creas que se puede desmantelar. Eso es lo que ha ocurrido en el Barrio de Oeste de Salamanca, el cual a través de su Asociación de Vecinos, Zoes, ha sido capaz de aglutinar multitud de actividades que han convertido el barrio en un referente cultural en la ciudad. 
Pasear por su calles significa poder disfrutar de multitud de expresiones artísticas, graffiti, pinturas de todo tipo y color decoran muchos de los garajes y edificios de la zona. Talleres de múltiples actividades. Viajes organizados para empaparse de cultura. Casas completamente decoradas por artistas urbanos. Bares que se transforman en salas de exposiciones para todo tipo de artistas, como por ejemplo el que acaba de abrirse bajo el nombre La Salchichería. Conciertos. Arte contemporáneo. Y unos comerciantes la mar de contentos porque ahora mismo el Barrio de Oeste es el foco de principal atracción de la ciudad.
Sorprende eso si cuando se inaugura un nuevo evento ver como aquellos que desmantelaron la cultura en la ciudad se apuntan a salir en la foto, sin haber aportado absolutamente nada y así aprovechar el trabajo de otros. Eso es vergonzoso.
Repetimos, cuando tu te cargas la cultura, la demanda hace que surja sola, sin necesidad de ayuda institucional  y eso es lo que ha ocurrido en el Barrio del Oeste, un referente cultural y artístico del pulso que ahora mismo tiene la ciudad, tras haber sido abandonada por completo por su ayuntamiento.


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