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5 de octubre de 2014

Las reliquias de Santa Teresa de Jesús

La santa de Ávila nació en la ciudad castellana en el año 1515, el próximo año celebramos el quinto centenario de su nacimiento, para el que la orden carmelitana esta preparando multitud de eventos y actos, entre los que se incluyen la visita del Papa Francisco visitará las ciudades de Ávila y Alba de Tormes, este último lugar de fallecimiento de la santa en el año 1582.
El tema de los restos es de larga tradición en Europa, desde tiempos antiguos las iglesias competían entre si por tener algunas de las mejores reliquias. En algunas ocasiones está competición llevaba a claras mentiras sobre los objetos o partes corporales de los santos en cuestión. Todo este tema de las reliquias generaba visitas y por tanto comercio para la zona en cuestión, no tenemos más que pensar en la Catedral de Santiago de Compostela y todo el camino que surge en torno a los restos del apóstol de Cristo conservados en la Catedral compostelana. Por poner un pequeño ejemplo diremos que en Roncesvalles, importante lugar de paso para muchos europeos que hacían el Camino de Santiago, además de restos de la cruz de Cristo decían conservar un vaso con gotas de leche de la Virgen María (lo cual debe llevarnos a la reflexión sobre la autenticidad de estas reliquias medievales que como decimos casi como una fiebre se extiende por toda la Europa Medieval.
Este afán religioso o comercial llevaba en ocasiones a despedazar el cuerpo de algunos santos tras su fallecimiento y más si como ocurrió en el caso de Santa Teresa de Jesús. Nueve meses después de abrir el ataud se dieron cuenta de que el hábito estaba consumido, pero el cuerpo se encontraba perfecto y no se había descompuesto (indudablemente le faltaba el agua, pero mantenía la estructura perfecta tanto de huesos como de cubierta carnal)
Quizás las dos reliquias mas conocidas de la santa son uno de sus brazos y el corazón, que pueden visitarse en el convento de carmelitas de Alba de Tormes, donde se conservan en recipientes de cristal que se exponen en el altar mayor tras sendas puertas, con una ráfaga de aire constante cuando abren esas puertas para que el cristal no explote, cosa que parece que sucedió si no existía transpiración dentro de estos recipientes.
En Alba de Tormes también se conserva el cuerpo de Santa Teresa que había sido trasladado a la ciudad de Ávila en el año 1585 pero que el Duque de Alba tras negociaciones y presiones llevadas a cabo en Roma consiguió que regresara a la ciudad bañada por el río Tormes. El cuerpo se encuentra en una urna de mármol situada en el altar mayor de la iglesia de la Anunciación de Alba.
Pero existen restos de la santa repartidos por toda la península ibérica y parte del extranjero. Por ejemplo el pie derecho y la mandíbula se encuentran en Roma, la mano izquierda se encuentra la Lisboa y uno de sus dedos en la ciudad de París.
La mano derecha y uno de sus ojos se encuentran en la ciudad de Ronda, otro de sus dedos está en Sanlucar de Barrameda.

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