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5 de abril de 2015

Una escapada de fin de semana a Segovia

La ciudad castellana tiene varias ventajas, la primera de ellas es la cercanía a Madrid y las buenas comunicaciones que tiene con la capital de España, bien sea por autopista o por AVE el trayecto se hace muy corto.


Segovia es una ciudad cargada de historia, el turismo en Segovia no es tan intenso y masivo como en otras ciudades con lo cual se pueden disfrutar los diferente rincones de una ciudad muy manejable que no supera los 55.000 habitantes.
Su gran peso histórico hace que sea un lugar cargado de monumentos con los que revivir el pasado histórico de nuestro país. Desde el imponente acueducto que cruza de forma espectacular la ciudad y donde es curioso fijarse en que las piedras no están unidas con cemento sino simplemente con el empuje que unas ofrecen sobre otras. Si comenzamos en este punto y siguiendo una calle vamos a encontrar cada uno de los monumentos que jalonan la ciudad.
Por ejemplo la Casa de los Picos, un palacio de finales del siglo XV con grandes influencias musulmanas en su fachada. La plaza de Juan Bravo que nos remite a la historia de las comunidades y a como los segovianos se alzaron contra la tiranía del rey Carlos V, en esa misma plaza encontramos el Museo de Arte Contemporáneo y también una de las muchas iglesias románicas porticadas con las que cuenta la ciudad, un ejemplo curios que repite el mismo esquema en diferentes barrios de la ciudad y que nos da pruebas de la repoblación que se llevó a cabo en el siglo XII tras lo que se denomina "el desierto del Duero", consecuencia de la invasión musulmana y la división entre católicos y musulmanes.
Restos del pasado judío se pueden apreciar en lo que era la Sinagoga Mayor de la ciudad, convertida ahora en iglesia y regentada por monjas de clausura. Segovia, como otras muchas ciudades españolas conserva un pasado judío que merece la pena ser destacado y conocido.


Y llegamos a la Plaza Mayor, allí se alza imponente la Catedral, construida a principios del siglo XVI, es junto con Salamanca el último ejemplo de Catedral Gótica que se hace en España, elevada sobre la antigua catedral, en ese mismo lugar fue coronada como reina Isabel la Católica que en ese momento estaba viviendo en el Alcazar. En su interior se conservan grandes joyas escultóricas de la escuela castellana y un  precioso patio en el claustro de la misma.
Camino del Alcazar, es bueno darse cuenta como las calles se van estrechando y como la decoración de las casas nos recuerda ese ambiente judío que ya hemos comentado. El Alcázar es parte muy importante de la historia medieval del país, ya que muchos de los reyes castellanos lo usaron como residencia, aunque para nosotros los más conocidos sean Enrique IV y después los Reyes Católicos, bajo sus muros se esconden multitud de historias, decisiones y traiciones que formaban parte de la política del momento. Conviene subir a la torre principal donde el paisaje (quizás todavía nevado de la sierra) nos ofrece una espectacular vista.
Todo ello se puede completar, aunque necesitemos desplazarnos, con la visita a la Iglesia románica de la Veracruz, fuera de la ciudad, pero con un pasado templario bastante curioso. También uno de los lugares más curiosos es el pueblo de Pedraza situado a 37 km de la capital, declarado conjunto histórico artístico desde 1951 y que tiene el honor de ser considerado como uno de los pueblos más bonitos de España y para los intrépidos del turismo de naturaleza en Segovia una visita a las hoces del río Duratón.
No podemos dejar de lado una visita a los muchos restaurantes en Segovia y a una de las actividades principales que podemos realizar, se trata de comer cochinillo en Segovia, uno de los platos típicos de la ciudad junto a los Judiones de la Granja o a la típica sopa castellana. Comer en Segovia es un placer del cual no debemos privarnos y menos después de un día cansado después de tanta visita monumental.


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