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5 de julio de 2015

Barcelona quiere cambiar la cara al turismo

La ciudad de Barcelona es actualmente la primera ciudad más visitada de España y también la tercera de Europa, por detrás de Londres y Paris. Este honor parece no convencer a algunos vecinos de la ciudad ni tampoco al ayuntamiento, que ha decidido regular el sector de manera que pueda hacerse más sostenible, una palabra que no sabemos muy bien lo que significa pero que se usa con facilidad.


La realidad es que Barcelona recibe cada año 27 millones de turistas que tienen que ser absorbidos por una ciudad que tiene 1.7 millones de habitantes y eso significa que las estrechas calles del casco antiguo están casi tan llenas como las de Toledo hasta que llegan las seis de la tarde y todo el turisteo regresa a Madrid.
Lo que para algunos supone la gloria bendita en forma de personas dispuestas a ganar dinero, para otros significa que Barcelona esta perdiendo su identidad para convertirse en un parque temático dedicado solamente al turista, lleno de tiendas de souvenirs y atascos en cuento dos grupos se cruzan en la misma calle del Barrio Gótico. Es por ello que algunos vecinos cuelgan carteles de sus ventanas conminando a los turistas a volver a sus casas y a dejarles vivir en paz, cosa que parece no pueden hacer con tanto jaleo.
Es por ello que el ayuntamiento ha decidido paralizar todas las licencias de hoteles, apartamentos y viviendas de tipo turístico que estaban previstas en la ciudad (aproximadamente unos 30 proyectos que se encontraban en marcha) hasta decidir (hay quien dice que en algo más de un año) que orientación se quiere dar al sector. En ello se incluye la proliferación de alojamientos "ilegales" que hacen competencia desleal a los hoteles y que ya han intentado ser regulados en ciudades como Madrid, nos referimos a ofertas que puedes encontrar en páginas como airbnb o parecidas y que incluyen familias que alquilan habitaciones por días o apartamentos que no tienen en uso y a los que dan una salida a través de este tipo de mercado.
El debate está abierto y también el tipo de ciudad turística que se desea, ¿queremos que Barcelona se convierta en Toledo? (parque temático durante el día ciudad fantasma por la noche) ¿Es bueno económicamente para la ciudad? Muchas veces hemos hablado del turismo cultural y como la ciudad de Salamanca abandono este tipo de turismo para entregarse a las despedidas de soltero y las fiestas donde el alcohol tomaba un papel protagonista, no merece un debate este tipo de situación?
Seguramente en Barcelona habrá gente que sale perjudicada con esta medida, pero quizás no está mal que se reflexione sobre el tipo de ciudad que se quiere y la imagen que se quiere transmitir al exterior. Barcelona es algo más que un parque temático de turistas que quieren contar que han estado allí seguramente sin enterarse de la mitad de las cosas que han visto.

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