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4 de marzo de 2016

La Iglesia de San Martin en Salamanca

Esta iglesia situada junto a la Plaza Mayor de Salamanca, es una de los monumentos que durante la época romana se construyen en la ciudad, para atender la demanda de personas que llegaron a la ciudad para repoblarla allá por el siglo XII y donde la mayoría de las personas eran de origen francés.


 De hecho este santo tan francés, Martín, esta presente en otros edificios de la ciudad, como la Catedral Vieja, donde se le dedica una capilla. Por otra parte no hay mas que fijarse en que Martín es uno de los apellidos más populares entre las personas originarias de Salamanca, indudablemente esos ancestros llegaron desde Francia para asentarse en esta zona castellana allá por el siglo XII.


La Iglesia de San Martín de Salamanca tiene muchas semejanzas con la Catedral Vieja de la ciudad, pudiendo pensar que fuera el mismo arquitecto el que realizara ambas obras. Tan solo se diferencia en el tamaño, pero la disposición de arcos y bóvedas son iguales en uno y otro edificio.


Pero nos parecen interesantes las puertas de entrada de la iglesia de San Martín, de las cuales se conservan dos de época románica. la tercera fue reformada y tenemos una entrada en el lado sur de una época posterior. Siempre se accedió a la iglesia por el lado norte que conserva una bella portada con formas geométricas bellísimas que rematan en una escultura donde se encuentra la imagen de San Martín compartiendo su capa.


Pero nos interesa la portada de la entrada este, que se encontraba oculta tras la construcción de una capilla camarín dedicada a la virgen y que fue construida durante la época barroca. Pero ahora, gracias a una restauración, ha salido a la luz la portada original románica y ha sido una gran sorpresa para todos, entre otras cosas para saber más cosas sobre las portadas originales de la Catedral Vieja y de su claustro perdido o quizás conservado en un recinto privado catalán.


En esta portada, aunque deteriorada se pueden observar distintas figuras, algunas humanas, otras monstruosas, formas geométricas, veneras, arquillos ciegos de herradura. Conserva en parte la pintura original, ya que estas portadas se encontraban todas pintadas para parecer más realistas, como por ejemplo podemos observar en la Colegiata de Toro, uno de los más bellos ejemplos conservados de esta época. Los capiteles con figuras animales también son de gran calidad.
Esta nueva restauración merece una visita a la Iglesia de San Martín, ya que esta portada, oculta hasta ahora, es de gran calidad y belleza, sobre todo para los amantes del románico y de las representaciones de esta época.