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15 de mayo de 2016

Cinco iglesias románico mudejar en la provincia de Salamanca

El románico mudéjar se extiende por la provincia de Salamanca a lo largo del siglo XII, una época ligada a la repoblación de la ciudad y provincia llevada a cano principalmente por gente de origen francés y en territorios muy ligados a la frontera que existió entre cristianos y musulmanes en la España medieval. No es extraño encontrar poblaciones ligadas a esta palabra que se expresan en árabe como Turra o Gajates o bien que llevan la coletilla al final del nombre del pueblo como Aldeaseca de la Frontera o Zorita de la Frontera.

Iglesia de San Polo Salamanca

Muchas de estas iglesias están en peligro por la salida de población y su persistente envejecimiento que existe en muchos de los pueblos de la provincia de Salamanca, la mayoría de ellos muy pequeños. No sabemos que sucederá con estas iglesias cuando pase una generación, ya que la población joven (lógicamente) prefiere vivir en la ciudad o en núcleos más importantes que puedan proporcionar diferentes servicios tanto a ellos como a sus hijos.

Iglesia de San Juan Alba de Tormes

Comenzamos por la Iglesia de San Polo en la ciudad de Salamanca, que no se conserva completa sino solo una parte y que ha sido restaurada recientemente. Solo hay dos iglesias de este estilo en la capital, pero ello nos da una idea de la importancia del estilo o de los alarifes árabes que todavía trabajaban en la ciudad de Salamanca en este momento, la cercana iglesia de San Pablo (reconstruida en su mayor parte) da buena fe de ello.

Entrada a la Iglesia de Turra de Alba

La Iglesia de San Juan de Alba de Tormes, no es la única de este estilo que se conserva en la ciudad, aunque es una obra magnífica en su interior y exterior, donde destacan columnas que sirven para sujetar la decoración de ladrillos entre los diferentes arcos ciegos que sirven para decorarla. Además esta iglesia conserva un autentico museo en su interior, con multitud de tumbas y un apostolado románico que llama la atención por su gran tamaño.
La Iglesia de Turra de Alba, uno de los lugares donde no queda población, es una de las joyas de románico mudéjar salmantino, declarada bien de interés cultural en el año 1993, consta de una sola nave, pero es de una belleza extrema en su interior.

Abside exterior de la Iglesia del Salvador en Gajates

La Iglesia parroquial de Gajates, una de las más grandes que se conservan, actualmente con una sola nave, la decoración que crean sus arcos tanto al exterior como al interior es esplendida. Como detalle curioso tiene unas ruedas hechas con ladrillo en la parte inferior dando la idea de movimiento de la cabecera que dirige su mirada a Jerusalem.
La Iglesia de Villoria, a la cual destacamos por la curiosidad de los muros que conserva, uno exterior en la cabecera de la iglesia otro interior y entre ellos un espacio que se puede recorrer o que sirve para guardar diferentes objetos pertenecientes al culto o a parroquia. Es muy interesante esta estructura y única en la provincia.

Abside de la iglesia de San Pedro en Villoria

8 de mayo de 2016

El ascenso a la Giralda de Sevilla

La Giralda es uno de los monumentos más emblemáticos, no solo de la ciudad de Sevilla, sino de todo el país. Es una de las paradas obligadas para cualquier visitante que se acerque a la ciudad del Guadalquivir, ya que las vistas desde el cuerpo de campanas es impresionante.

Fotografía Joaquín Padilla Romero

El nombre de Giralda le viene al edificio por una escultura que representa la Fé y que se encuentra rematando la parte superior, se trata de una veleta que servía para indicar la dirección del viento, por tanto podía girar, de ahí el nombre de Giralda, que actualmente se aplica a todo el edificio. Una reproducción de esta estatua se encuentra en la entrada sur de la Catedral, lugar de acceso habitual de los turistas que acuden a visitar el edificio.
La giralda coincide con el antiguo minarete de la gran mezquita de la ciudad, edificada en el siglo XII por los Almohades y de la que ya no se conservan nada más que algunos pilares, ya que encima fue construida la actual Catedral de Sevilla a lo largo del siglo XV. Pero para comprender mejor como sería la construcción de la mezquita conservamos el Patio de los Naranjos, con sus bellísimos arcos de herradura realizados en ladrillo al igual que el suelo y el minarete hasta cierto punto, ya que fue reformado por Hernan Ruiz en el siglo XVI para convertir la parte superior en un cuerpo de campanas.

Vista del Puerto de Sevilla. Fotografía Rafael López Borrego

El ascenso a la Giralda se realiza de acuerdo a la estructura de la torre, ya que su planta tiene dos torres, una exterior y otra interior, entre esas dos torres se abren pasillo que permiten el acceso a través de 35 rampas que nos llevan al cuerpo de campanas. Así que puede resultar algo cansado si no estamos acostumbrados al ejercicio físico. Así debieron pensarlo en el siglo XII, ya que la existencia de rampas tiene que ver con que la persona que llamaba a la oración desde lo alto de la torre subía montado en un caballo debido a las cinco veces al día que tenía que subir para realizar la llamada. Cada una de las rampas esta cubierta con una magníficas bóvedas de arista también realizadas en ladrillo.
Una vez arriba tenemos perspectivas de diferentes partes de la ciudad, si miramos al sur encontramos la Plaza de Toros, el río Guadalquivir o el popular barrio de Triana. Si nos movemos al este podemos ver el Puerto, el Puente del Centenario o las torres de la Plaza de España, mas cerca de nosotros se encuentra el antiguo barrio judío. En la zona norte tenemos una visión del casco antiguo de la ciudad de Sevilla, que es el más grande de España en extensión, por el gran número de personas que vinieron a trabajar en el siglo XVI entre otras razones, Ayuntamiento, Plaza Nueva o Las Setas pueden ser vistas destacadas desde aquí. Por fin en la zona oeste podemos ver algunos del los puentes construidos durante el año 1992 con motivo de la Exposición Universal o el nuevo rascacielos de la ciudad, la Torre Pelli.
Para subir a la giralda hay que acceder  la Catedral, el precio de la entrada al edificio es de 9 euros, con entrada reducida de 4€ para jubilados o estudiantes. Nacidos o residentes en Sevilla tienen el acceso gratuito.
Para consultar más información sobre la Catedral de Sevilla solo hay que acceder al enlace 

Fotografía Daniel Gil

3 de mayo de 2016

Scala Coeli la subida a las torres de las Real Clerecia de San Marcos

En numerosos lugares de España se han habilitado lugares para observar las ciudades desde puntos altos que den una visión distinta de la que tenemos habitualmente cuando paseamos a nivel de calle. 

Fotografía Rafael López Borrego

Ciudades como Sevilla permiten tener una vista diferente de la ciudad si por ejemplo subimos a la Giralda, recordemos que fue el edificio más alto de Europa en el siglo XII o bien a Espacio Metropol Parasol, más conocido como Las Setas desde donde también hay una buena perspectiva de los diferentes barrios e incluso de la zona del Aljarafe. A ello debe sumarse la apertura de la nueva Torre Pelli que será el edificio más alto de la ciudad de Sevilla y cuyas vistas prometen ser espectaculares.
En Salamanca contamos desde hace tiempo con Ieronimus, que hace posible un recorrido por la Catedral Vieja y Nueva llegando al nivel de diferentes torres o cúpulas, en la Catedral Vieja a la altura del Cimborrio y en la Catedral Nueva recorriendo algunas de las balaustradas superiores y en el balcón superior por encima de las naves, sin duda una vista espectacular.

Fotografía Rafael López Borrego

Pero uno de los monumentos más desconocidos era la Universidad Pontificia, pero desde hace 5 años existe la posibilidad de visitar sus claustros, aula magna e iglesia con su espectacular retablo barroco de estilo churrigueresco y en una visita aparte las torres de la iglesia que son uno de los puntos más altos de la ciudad y donde la visión de diferentes monumentos hace que la subida, bien al cuerpo de ventanas o más arriba al cuerpo de campanas, merezca la pena para poder observar desde esa altura la Plaza Mayor, la Iglesia de San Esteban, la Catedral Nueva o el propio patio de la Universidad y parte del magnifico edificio que se construyó en el siglo XVII para albergar esta universidad en principio vinculada a los Jesuitas.
Este tipo de iniciativas llaman mucho la atención tanto que parece que otros edificios también quieren sumarse a ello, por ejemplo hemos escuchado que la Iglesia de San Esteban, otro de los grandes templos de la ciudad, quiere habilitar el acceso al balcón que se encuentra por encima de la fachada y que sin duda daría una nueva perspectiva a muchos de los monumentos que rodean esta zona como por ejemplo el claustro de la Dueñas o las vistas de la Catedral Nueva o la propia Clerecía.

Fotografía Rafael López Borrego

Hemos querido incluir algunas de las imágenes más bellas que se pueden observar desde las torres de la Clerecia, la entrada cuesta 3,75€ y la visita se hace de forma individual sin guía acompañante. Hay que advertir que las personas con algo de vértigo pueden pasarlo mal durante el ascenso, las escaleras de madera que llevan al cuerpo de las torres en ocasiones permiten ver lo que se va dejando en la parte inferior, mientras el acceso al cuerpo de campanas se hace por medio de una escalera de caracol. El acceso a Scala Coeli es gratis todos los martes de 10.00 a 12.00 de la mañana, excepto aquellos que sean festivos, coincidan con Semana Santa o durante los meses de Julio y Agosto.
En la web de las Torres de la Clerecía podemos encontrar toda la información sobre el edificio, tarifas y horarios.

Fotografía Rafael López Borrego