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8 de mayo de 2016

El ascenso a la Giralda de Sevilla

La Giralda es uno de los monumentos más emblemáticos, no solo de la ciudad de Sevilla, sino de todo el país. Es una de las paradas obligadas para cualquier visitante que se acerque a la ciudad del Guadalquivir, ya que las vistas desde el cuerpo de campanas es impresionante.

Fotografía Joaquín Padilla Romero

El nombre de Giralda le viene al edificio por una escultura que representa la Fé y que se encuentra rematando la parte superior, se trata de una veleta que servía para indicar la dirección del viento, por tanto podía girar, de ahí el nombre de Giralda, que actualmente se aplica a todo el edificio. Una reproducción de esta estatua se encuentra en la entrada sur de la Catedral, lugar de acceso habitual de los turistas que acuden a visitar el edificio.
La giralda coincide con el antiguo minarete de la gran mezquita de la ciudad, edificada en el siglo XII por los Almohades y de la que ya no se conservan nada más que algunos pilares, ya que encima fue construida la actual Catedral de Sevilla a lo largo del siglo XV. Pero para comprender mejor como sería la construcción de la mezquita conservamos el Patio de los Naranjos, con sus bellísimos arcos de herradura realizados en ladrillo al igual que el suelo y el minarete hasta cierto punto, ya que fue reformado por Hernan Ruiz en el siglo XVI para convertir la parte superior en un cuerpo de campanas.

Vista del Puerto de Sevilla. Fotografía Rafael López Borrego

El ascenso a la Giralda se realiza de acuerdo a la estructura de la torre, ya que su planta tiene dos torres, una exterior y otra interior, entre esas dos torres se abren pasillo que permiten el acceso a través de 35 rampas que nos llevan al cuerpo de campanas. Así que puede resultar algo cansado si no estamos acostumbrados al ejercicio físico. Así debieron pensarlo en el siglo XII, ya que la existencia de rampas tiene que ver con que la persona que llamaba a la oración desde lo alto de la torre subía montado en un caballo debido a las cinco veces al día que tenía que subir para realizar la llamada. Cada una de las rampas esta cubierta con una magníficas bóvedas de arista también realizadas en ladrillo.
Una vez arriba tenemos perspectivas de diferentes partes de la ciudad, si miramos al sur encontramos la Plaza de Toros, el río Guadalquivir o el popular barrio de Triana. Si nos movemos al este podemos ver el Puerto, el Puente del Centenario o las torres de la Plaza de España, mas cerca de nosotros se encuentra el antiguo barrio judío. En la zona norte tenemos una visión del casco antiguo de la ciudad de Sevilla, que es el más grande de España en extensión, por el gran número de personas que vinieron a trabajar en el siglo XVI entre otras razones, Ayuntamiento, Plaza Nueva o Las Setas pueden ser vistas destacadas desde aquí. Por fin en la zona oeste podemos ver algunos del los puentes construidos durante el año 1992 con motivo de la Exposición Universal o el nuevo rascacielos de la ciudad, la Torre Pelli.
Para subir a la giralda hay que acceder  la Catedral, el precio de la entrada al edificio es de 9 euros, con entrada reducida de 4€ para jubilados o estudiantes. Nacidos o residentes en Sevilla tienen el acceso gratuito.
Para consultar más información sobre la Catedral de Sevilla solo hay que acceder al enlace 

Fotografía Daniel Gil

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